
El parque fue inaugurado en 1922 y aunque la idea principal era la construcción de un conjunto residencial de lujo, con el paso de los años esta idea fue abandonada. Gaudí se inspiró en las formas de la naturaleza y todos los elementos del parque poseen un importante simbolismo, tanto político como religioso.
El punto central del parque es la escalinata con el famoso dragón y la gran plaza en la que se encuentra el sinuoso banco de 110 metros de longitud.

